'Estoy bien donde estoy. Está bien que solo seamos amigos. Está bien si no ocurre nada entre nosotros. Si tan solo no estuviera sentada detrás de él...'
Y es que de pronto, todo el tiempo que antes invertía en imaginar situaciones donde Mari era la protagonista absoluta, ha sido reemplazado por el rostro de este torpe pero sipático chico, que no se va de la cabeza de nuestra protagonista ni queriendo.
Lo que Mari dsconoce es que esto no ha sido casualidad, y es que el guaperas de turno está intentando emparejarla con su amigo. Al enterarse de todo el asunto, Hikari se queda tan sorprendida como confusa, pero promete guardar el secreto.
Un buen día, mientras las chicas están a punto de comer, estos dos amigos aparecen de la nada con intención de almorzar todos juntos. Sin embargo, Mari se ve ligeramente abrumada debido a la inesperada interrupción y huye, dejando al trío restante 'abandonado'.
La mujer es guapísima: blanca como la nieve y con unos labios rojizos que nada tendrían que envidiar a los pétalos de rosa. Debido a que ha perdido la memoria, Katsuya decide rebautizarla como 'Miyuki' (美雪, hermosa nieve) y dejar que se quede a vivir en su casa.
Nuestro protagonista es Katsuya Kōjō, un estudiante de arquitectura en ciernes. Durante una tormenta de nieve, algo que no suele ocurrir en el centro de la ciudad, el chico se encuentra con una mujer tirada en la entrada de su casa.
Kiriko decía que aunque el monstruo de Frankenstein fuera feo de cojones, le gustaba porque 'mataba a la gente que odiaba una tras otra'. En el transcurso de varios días, Tetsuo fabrica una máscara de dicho monstruo y Kiriko le propone usarla para jugar a 'Frankenstein'.
@jurdy1985@shojospain@PlanetadComic No te preocupes 🙂 a ver si está más actual llega pronto, que yo personalmente le tengo muchas ganas. La portada del tomo 3 es una maravilla.
Da la casualidad de que Sada es rescatado por Mamiya, quien tiene una especie de laboratorio clandestino en el que desarrolla células de todo tipo. Este le explica que está vivo gracias a unas bacterias que lo han convertido en una especie de muerto viviente.